jue 33a. Ordinario año Par (Id=765)

Primera Lectura

El cordero fue sacrificado y nos redimió con su sangre

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
5, 1-10

Yo Juan, vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. Y vi también un ángel poderoso que gritaba con fuerte voz:
"¿Quién es digno de abrir el libro y romper sus sellos?"
Y nadie en el cielo, ni en la tierra ni debajo de la tierra podía abrir el libro y ver su contenido. Entonces lloré desconsoladamente, porque no se encontró a nadie digno de abrir el libro y ver su contenido. Y uno de los ancianos me dijo:
"No llores; porque ha vencido el león de la tribu de Judá, el descendiente de David, y él abrirá el libro rompiendo sus siete sellos".
Vi entonces junto al trono, en medio de los cuatro seres vivientes y de los ancianos, un Cordero de pie con señales de haber sido degollado. Tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Se acerco el Cordero y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono; y cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante el Cordero; tenían cítaras y copas de oro llenas de incienso aromático, que son las oraciones de los santos. Y entonaron un cántico nuevo, diciendo:
"Eres digno de recibir el libro y romper sus sellos, porque fuiste degollado, y con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua y nación; y los constituiste en reino de sacerdotes que servirán a nuestro Dios y reinarán sobre la tierra".
Palabra de Dios.
Gloria a ti, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 149, 1-2.3-4.5-6a. y 9b

Nos hiciste para nuestro Dios reyes y sacerdotes.
Fecísti nos Deo nostro regnum et sacerdótes.

Canten al Señor un canto nuevo, alábenlo en la asamblea de los fieles. Celebre Israel a su Creador, festejen los hijos de Sión a su Rey.
Nos hiciste para nuestro Dios reyes y sacerdotes.
Fecísti nos Deo nostro regnum et sacerdótes.

Que alaben su nombre con danzas, que toquen para él la pandereta y el arpa. Porque el Señor aprecia a su pueblo, concede a los débiles la victoria.
Nos hiciste para nuestro Dios reyes y sacerdotes.
Fecísti nos Deo nostro regnum et sacerdótes.

Que los fieles salten de alegría y hasta en sus lechos canten jubilosos: con vivas a Dios en la boca; será un honor para todos sus fieles.
Nos hiciste para nuestro Dios reyes y sacerdotes.
Fecísti nos Deo nostro regnum et sacerdótes.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
No endurezcan su corazón como el día de la rebelión en el desierto, dice el Señor.
Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómini audíte.

Aleluya.

Evangelio

¡Si comprendieras lo que conduce a la paz!

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
19, 41-44

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, lloró por ella y exclamó:
"¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz! Pero eso está oculto a tus ojos. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, te atacarán por todas partes y te arrasarán; matarán a todos tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra. Porque no reconociste el momento en que Dios ha venido a salvarte".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]